Oscar Hinojosa es un apasionado por las historias que conectan y mueven a las personas. A lo largo de su carrera, ha recorrido escenarios como conferencista, ha trabajado como productor audiovisual y ha ayudado a construir marcas personales que no solo venden, sino que generan verdadero impacto. Su camino empezó en la actuación y hoy lidera consultorías en marketing y educación digital con una misión clara: crear influencia que transforme. En esta entrevista, Oscar nos comparte algunos de los momentos más importantes de su carrera y explica cómo combina sus talentos para fortalecer su propia marca.

Has sido conferencista en eventos como EFFIX, FILBO y Escala. ¿Cuál ha sido el momento más impactante o decisivo que has vivido en un escenario?
He vivido momentos de todo tipo, desde experiencias de profunda conexión hasta ventas en vivo muy retadoras. Uno de los más impactantes fue cuando subasté en vivo un libro de solo 12 páginas y terminé vendiéndolo por 7.000 USD. La idea era demostrar cómo funciona una oferta de alto valor. Comenzamos con un precio de 100 USD y fui sumando beneficios que la audiencia deseaba, lo que hizo que el precio subiera rápidamente. La única condición era que quienes ofertaran debían tener el dinero disponible en su cuenta. Al final, una mujer de unos 35 años me mostró su cuenta bancaria con cientos de miles de dólares y me dijo que quería el libro solo para poder tener cercanía conmigo y acceder a mi consultoría. Le regalé el libro, le ofrecí acceso a mi consultoría y además regalé 200 libros al resto del público. En ese momento, las 1.200 personas que estaban en el auditorio corrieron a buscar su ejemplar. Fue un efecto en cadena que generó autoridad y dejó a más de 1.000 personas con FOMO (miedo a quedarse por fuera) y listas para comprar.

Además de ser consultor, eres productor audiovisual y coach empresarial. ¿Cómo integras todas estas habilidades para potenciar tu propia marca?
Sigo un proceso muy claro: Pensar → Producir → Potenciar. Primero, creo la estrategia y la resumo en un blueprint (un mapa de una página). Luego, convierto ese blueprint en experiencias audiovisuales que cuentan la historia de manera atractiva, como mini-documentales, testimonios en formato corto o transmisiones en vivo. Finalmente, acompaño la ejecución en sesiones de coaching personalizadas, donde medimos los avances semana a semana con herramientas claras. De esta manera, alinear estrategia, imagen y acción se vuelve mucho más sencillo.

Pasaste del mundo audiovisual y la actuación a liderar consultorías de alto nivel. ¿Cuál fue el momento clave que te llevó a construir tu marca personal como experto en influencia?
El momento que cambió todo fue cuando tenía 10 años y me subí a un escenario por primera vez para dar una charla motivacional de 45 minutos ante 400 personas. En ese momento venía de grabar la serie Los Morales y de vender dulces y rifas en el colegio. Pero esa ovación me hizo entender algo muy poderoso: si podía contar una historia que inspirara a otros a tomar acción, no había límites para el impacto que podía generar.

Desde ahí todo empezó a encajar: la actuación me enseñó a comunicar, los premios de oratoria me dieron credibilidad y los pequeños negocios que emprendí en el colegio me mostraron que la verdadera influencia se mide en resultados, no en aplausos. Durante la pandemia, tomé la decisión de cerrar mi productora y dedicarme por completo al marketing digital y a la educación online. Descubrí que podía unir lo mejor de los dos mundos: crear contenido que emocione y estrategias que vendan. Así nació mi marca personal como consultor de influencia.

Ese primer auditorio fue la chispa que encendió todo. Me quedó claro que una historia bien contada puede cambiar realidades. Desde entonces, mi misión es enseñar a otros a encender esa misma chispa a través de sus marcas.

La historia de Oscar Hinojosa demuestra que construir una marca personal lleva tiempo, intención y experiencias que realmente conectan. Desde sus primeros pasos en el escenario hasta las grandes consultorías que lidera hoy, Oscar ha probado que las palabras tienen poder cuando se usan para transformar y no solo para entretener. Su enfoque sigue inspirando a muchos a crear marcas con propósito. Marcas que se sienten.

Texto: M&J Comunicaciones.